Sin embellecer
Nada de piel de porcelana, ojos más grandes, nariz más fina o dientes más blancos.
No hace falta que te hagas una foto perfecta. Eliges varias fotos recientes, las combinamos y te entregamos una foto de frente, con fondo blanco y en tamaño 32 × 26 mm.

Imágenes de ejemplo para ilustrar el proceso.



Selfies, fotos de un viaje, de una comida, del trabajo… Lo importante es que sean recientes y que se te vea bien la cara. Cada foto aporta información distinta: un ángulo, una luz, un gesto.
Comparamos tus rasgos entre todas las fotos para quedarnos con lo que es realmente tuyo y no con un reflejo, una sombra o un ángulo raro. A partir de ahí preparamos la foto de documento.

Ves la foto a tamaño real antes de usarla. Si no te convence, puedes cambiar las fotos de partida. Cuando estés conforme, descargas:
La foto tiene que servir para identificarte. Por eso hay cosas que nunca cambiamos.
Nada de piel de porcelana, ojos más grandes, nariz más fina o dientes más blancos.
La foto debe mostrar tu aspecto actual. Por eso pedimos fotos recientes.
Expresión neutra y natural, la tuya. No fabricamos sonrisas ni gestos.
Con una sola foto buena (de frente, nítida y con luz suave) puede ser suficiente. Aun así, con dos o tres el resultado es más fiel porque hay más referencias de tus rasgos. Si prefieres hacerte una foto nueva, sigue la guía para hacerla con el móvil.
No es recomendable. La foto de un documento debe reflejar tu aspecto actual; si tu pelo, peso o rasgos han cambiado, el resultado no te representaría bien. Usa fotos de los últimos meses.
Sí, siempre que tu cara se vea bien y no esté tapada. Te pediremos que indiques cuál eres si hay varias personas.
El proceso está pensado para completarse en pocos minutos desde el móvil.
Sube dos o tres fotos que ya tengas y recibe tu foto definitiva en tamaño carnet, lista para imprimir o usar en formato digital.